martes, 2 de febrero de 2010

Modelo por ordenador demuestra que los techos blancos podrían refrescar con éxito las ciudades

Pintar de blanco los tejados de los edificios tiene la cualidad de enfriar las ciudades, y de manera significativa, mitigar algunos efectos del calentamiento global, según indica un nuevo estudio. El equipo de estudio, dirigido por científicos del Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR), advierte que todavía hay muchos obstáculos entre el concepto y la utilización real de los techos en blanco para contrarrestar el aumento de las temperaturas. "Nuestra investigación demuestra que los techos blancos, al menos en teoría, puede ser un método eficaz para reducir el calor urbano", dice el científico del NCAR Keith Oleson, el autor principal del estudio. 
El estudio está programado para su publicación a finales de este invierno en Geophysical Research Letters. Fue financiado por la National Science Foundation, patrocinadora de NCAR.
Las ciudades son particularmente vulnerables al cambio climático debido a que son más calientes que las zonas rurales periféricas. Carreteras de asfalto, techos de alquitrán y otras superficies artificiales absorben el calor del sol, creando una isla urbana, que pueden elevar la temperatura en un promedio de 2 a 5 grados Fahrenheit (entre 1 y 3 grados Celsius) o más en comparación con las zonas rurales. Las superficies blancas reflejan los rayos solares, mientras que las de color oscuros tienen la propiedad de absorberlos y por tanto calentarse más. 
El equipo de estudio utilizó un modelo de equipo recién desarrollado para simular la cantidad de radiación solar que es absorbida o reflejada por las superficies urbanas. Las simulaciones del modelo, que proporcionan a los científicos una visión idealizada de los diferentes tipos de ciudades de todo el mundo, indican que, si cada techo estuviera completamente pintado de blanco, la isla urbana podría reducirse en un 33 por ciento. Esto enfriaría las ciudades del mundo en un promedio de 0,7 grados F, haciéndose más notable dicho efecto durante el verano. Los autores subrayan que su investigación debe ser vista como una mirada hipotética en los paisajes típicos de una ciudad tipo. En el mundo real, el efecto de enfriamiento podría ser un poco menos pronunciado porque el polvo y la erosión que hace que la pintura blanca se oscurezca con el tiempo. 
Por otro lado, los techos blancos causarían la reducción de la temperatura del edificio propiamente dicho. Como resultado, dependiendo del clima local, la cantidad de energía utilizada para la calefacción y el aire acondicionado puede cambiar. 
"No es tan simple como pintar los techos blancos y enfriamiento de una ciudad," dice Oleson.

Otros datos
 La investigación indicó que algunas ciudades se beneficiarían más que otros de los techos blancos, dependiendo de factores tales como: 
• La densidad de techo. Ciudades donde los techos constituyen más de la superficie urbana se enfríe más. 
• Construcción. Techos que permiten a grandes cantidades de calor desde el Sol a penetrar en el interior de un edificio (como puede suceder con techos de metal y poco aislamiento) son menos eficaces en temperaturas de refrigeración exterior cuando son pintados de blanco.
• Ubicación. Los techos blancos tienden a tener un impacto mayor en los climas relativamente cálidos que reciben gran cantidad de isolación. Mientras que el modelo no tenía suficientes detalles para la captura de las distintas ciudades, sí muestra el cambio de las temperaturas en las regiones metropolitanas. El área de Nueva York, por ejemplo, fresco en las tardes de verano por casi 2 grados centígrados.  

Una nueva técnica 
El equipo de estudio utilizó un modelo de equipo nuevo, desarrollado por Oleson y colegas, que está diseñado para evaluar los impactos del cambio climático en las poblaciones urbanas y explorar opciones para la lucha contra el aumento de las temperaturas. Este modelo de cañón urbano simula los cambios de temperatura en los paisajes de la ciudad, la captura de factores tales como la influencia de los techos, paredes, calles y espacios verdes en las temperaturas locales. Oleson ha enlazado correctamente a una simulación por ordenador de clima en todo el mundo, el NCAR Climático de la Comunidad basado en sistema modelo, lo que permite a los investigadores a estudiar las interacciones entre el cambio climático global y las zonas urbanas. El nuevo modelo aún no tiene la facultad de reproducir la arquitectura y el diseño de ciudades específicas. En cambio, el equipo de investigación creado abstracciones de las ciudades en el modelo, utilizando las clases de densidad de población, diseño urbano y la construcción de edificios. Oleson y sus colegas planean seguir perfeccionando el modelo para proporcionar más información para los políticos encargados de proteger las poblaciones urbanas de los riesgos asociados a las olas de calor y otros cambios en el clima. "Es importante entender cómo el cambio climático afectará a zonas urbanas vulnerables, que son el hogar de la mayoría de la población mundial", dice el científico del NCAR Gordon Bonan, co-autor del estudio.  

Sobre el artículo 
Título: 
The Effects of White Roofs on Urban Temperature in a Global Climate Model. Los Efectos de los Techos Blancos en la Temperatura Urbana en un Modelo Climático Global.
Autores: 
Keith Olson, Gordon Bonan, Johannes Feddema
Traducción: 
Néstor M. Garavito.
Fotografía: 
María José Viñas. Un equipo de obras de construcción de un techo blanco en Washington, DC (© American Geophysical Union.
Publicación:
Geophysical Research Letters
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