miércoles, 18 de mayo de 2011

Aprendo, luego, gozo

Tengo que reconocer que soy de los que aman y permanentemente desean caminar por el filo de la navaja. Me encantan tanto los desafíos personales como los profesionales, he aprendido de mi propia experiencia, asumiendo mis propios y autodidactas errores, tratando de no repetir los ajenos.

Filosofía barata aparte, nunca me había enfrentado a un reto tan decisivo como es la toma de decisiones en una campaña electoral, dentro del área de comunicación y propaganda de un partido político.

Se hace muy difícil, por no decir imposible, conseguir el consenso de todos en cuanto a “la forma”, “el medio”, “el estilo”, la táctica y cómo no, la estrategia a seguir para la consecución del objetivo final. En muchas ocasiones, tiene uno que tomar por el camino “del medio” en unos casos, o por “la veredita” en otros; depende de la aceptación o no por la otra parte, de nuestras, por así decirlo, paridas.

Pero a veces sucede que las “paridas” de uno, gustan a muchos y levantan salpullidos a otros que dicen que “son mas” (sin tilde), pero que en realidad no tienen ni idea de cuántos son porque no saben ni escribir ni sumar y, como es lógico, se dedican a copiar para intentar aprobar el examen.

Política partidista aparte también; de lo que yo quería hablar aquí es de los desafíos, de lo bonito que es descubrir artistas por el CAMINO, que superan lo imaginable. GENTE, nada más que GENTE; personas que conocen sus profesiones tan bien como las palmas de sus manos. GENTE que no tiene trabajo, sencillamente porque nadie los conoce. GENTE, que profesionalmente hablando, no tienen parangón, pero viven en situación de precariedad porque no son bien vistos por los políticos de turno.

Va por ellos, por esos artistas conocidos y anónimos que hacen pequeñas grandes cosas, cosas cotidianas, pero que a veces adquieren una notoriedad, me atrevería a decir que, decisiva.

Rafael, Pedro y Víctor; de ellos es el mérito. El buen ojo de Rafael, la buena mano de Pedro y las imaginativas soluciones aportadas por Víctor, hicieron posible que este trabajo quedara, como se diría en canario: “niquelado”.

Este agradecimiento estaría incompleto si no mencionara a la autora del oportuno y acertado eslogan, Guacimara. También, cómo no, extensible a todos los modelos (y modelas) que tuvieron la paciencia de aguantar a un director de fotografía tan gruñón como yo.


GRACIAS A TODOS, por haberme ayudado a aprender tanto en tan poco tiempo. Mi pacto es con ustedes y con todo aquel que se considere GENTE.

4 comentarios:

Jacobito dijo...

Ese es el hombre que hace grande a un equipo. Felicidades por el trabajo y por la cabezonería, imprescindible en estos momentos. Sin duda ese gran cartel del equipo ha marcado y marcará el estilo de campaña en los próximos años en todos los partidos políticos. Por otro lado, se deja claro la apuesta POR EL EQUIPO y no solo las campañas dictatoriales que, actualmente intentan copiarnos. Yo iría mas allá y en las próximas, fotos de TODO LA FAMILIA SOCIALISTA. A´hi queda el reto. Por cierto, uno de los grandes meollos de la vida “APRENDO, LUEGO GOZO”

Garavito dijo...

Por ahí van los tiros. Gracias, Jacob. Mientras otros se dediquen a ladrar, nosotros seguiremos cabalgando cual Quijotes de la política. Bueno, bueno, el trabajo dará sus frutos, espero.

Carlos Crespo dijo...

Buen trabajo Néstor.
Dale caña "Profe"

Carlos Crespo.

Garavito dijo...

AMIGO CARLOS!!! Si tu lo dices, es que algo me habrá salido bien.

Mientras me embarcaba en esta aventura, no dejaba de pensar en que si me veía en un apuro, tendría todo tu apoyo.

Gracias por tus sabios consejos, Maestro.