sábado, 4 de junio de 2011

El sembrador de vientos

Es patético ver, leer y oír, de qué manera un político que se autodefine de izquierdas, puede travestirse ideológicamente, para según le convenga a sus ocultos intereses, esgrimir la presunción de culpabilidad y no las diferencias programáticas, para distanciarse de sus aliados naturales y así justificar su menguante compromiso con el pueblo.

Don Antonio Cabrera Expósito, en lugar de comportarse de forma coherente con el mensaje que la gran mayoría de los votantes granadilleros le han enviado a través de las urnas, ha decidido recoger la antorcha que portara la ex alcaldesa de Granadilla de Abona, la nacionalista Carmen Nieves Gaspar Rivero.

Antonio Cabrera (derecha) y su lugarteniente J. Luis Fdez. Fuarrós
Foto: Dux Garuti - www.eldigitalsur.com



Ahora es él, quien exhibe sin pudor la bandera de la presunción de culpabilidad, por el simple hecho de que no tiene otros argumentos para derrotar a su más odiado adversario político. Un odio que lo es tanto ideológico como personal. Y es éste, el cariz personal, lo que define toda su trayectoria como político estos últimos años.

Don Antonio Cabrera, concejal de Alternativa Sí Se Puede, grupo nacido al calor de la falsa polémica del Puerto de Granadilla; ha demostrado sobradamente ser una persona muy poco creativa y bastante celosa. Nunca olvidaré como trató de organizar un acto paralelo al de “Noche y Estrellas”, que yo organicé el pasado año coincidiendo con una celebración internacional. Curiosamente este año, como yo no organicé nada, él tampoco.

Este personaje, que socialmente encajaría mejor en la Era Paleolítica (con la excepción de que no comería mamuts, por ser especie protegida), no escatima esfuerzos en difamar a familias enteras, para intentar justificar su postura personal. No duda en esgrimir los argumentos más arriesgados, sin importarle las consecuencias que de ello pudieran derivarse para la convivencia y armonía entre los propios vecinos de Granadilla de Abona.

Este político de palo, tamarco y zurrón, con la edad que tiene, todavía no ha sido capaz de aprehender lo esencial de este refrán: SIEMBRA VIENTOS Y RECOGERÁS TEMPESTADES.

No hay comentarios: